19.4.02

La importancia de llamarse rock.

El rock ya no debería llamarse rock. Pero como no encontramos la palabra seguimos hablando de los unplugged y de la nueva fiebre electrónica como si se tratara de rock. El rock, e incluyo al tecno dentro del rock, siempre se caracterizó por modificar a los medios. Pero en los últimos años se ha adaptado a los medios. Antes, los medios se adaptaban a los artistas, modificaban sus pautas cuando los temas duraban más, volvían a modificarlas cuando duraban menos. Ahora los artistas tratan de encajar con las pautas fijas de la radio, de televisión. Esto me lleva a una segunda conclusión: los artistas hoy tampoco deberían llamarse artistas. Esto no quita que algunos unplugged y temas electrónicos sean simpáticos. No mucho más.
Me asombra que la música tecno se haya convertido en jingle de acompañamiento de los programas televisivos. Y con esto no desmerezco los jingles. Otra consecuencia de la música tecno son las raves, que fueron casi un invento argentino pero, en su momento, el público se lo perdió.
Cuando Beto Bota hizo las Fiestas Nómades en el 89 y 90, estaba en sincronía con el mundo. Dos años después, yo viajé a Londres y las raves eran novedad. En ese momento, acá no eran novedad ni nada. Hoy son algo viejo. Pero los argentinos las descubrimos y creamos, como en todas las otras cosas, un dogma de ellas.
Y crucificamos a los que quedan afuera.
Es que siempre queremos estar seguros de qué se trata. Y creemos que si no sabemos somos tontos. Lo mejor es estar en medio de la duda.